The Madera Method: Rich and Fertile Ground for Doing History

Exciting things are happening in Madera, California. History is being made, literally. Young men and women are engaged in the glorious enterprise of doing history through a process known as the Madera Method, so named by renowned author Irving Stone. The Madera Method was launched in 1985 in a sixth-grade classroom by a teacher who made a serendipitous discovery that turned out to be an antidote for the indifference with which the teaching of history is treated in many classrooms throughout the nation. It involved project-based learning. It embraced the certainty that when students are emotionally bonded to history; when they are excited and empowered with a sense of ownership of their work, they open their minds to the drama of the past as active participants rather than passive recipients. This then is the educational goal of the Madera Method: to foster student excitement and project ownership by emotionally binding the students to a history they will be empowered to write.

El método Madera: Un terreno rico y fértil para hacer historia

En Madera, California, están ocurriendo cosas emocionantes. Se está haciendo historia. Jóvenes participan en la extraordinaria empresa de hacer historia a través de un proceso conocido como el Método Madera, denominado así por el prestigioso escritor Irving Stone. El Método Madera comenzó en 1985 en un salón de sexto grado por un maestro que hizo un descubrimiento por casualidad que resultó ser un antídoto para la actitud de indiferencia con que se trata la enseñanza de la historia en muchos salones de todo el país. Se trataba de un aprendizaje basado en proyectos. Se basaba en la certeza de que cuando los estudiantes se unen emocionalmente a la historia, cuando se emocionan y se sienten orgullosos de su trabajo, abren sus mentes al drama del pasado como participantes activos y no como receptores pasivos. Este es, pues, el objetivo educativo del Método Madera: fomentar el entusiasmo de los estudiantes y la apropiación del proyecto vinculando emocionalmente a los estudiantes a una historia que ellos tendrán la capacidad de escribir.

It all begins with a mystery

It all begins with a mystery—a question, “I wonder….” That question might spring from an unusual epitaph on a tombstone. It might be in a cache of old letters. It could be on a roadside historical plaque. Whatever the source of the mystery, it will involve a local pioneer who then becomes the subject of an investigation in an attempt to solve a mystery. It becomes a school project—a Madera Method project.

Once the subject has been chosen, students are invited to join in a scavenger hunt for documents relating to their pioneer. The young historians are given ownership over a plethora of primary sources such as census reports, newspaper articles, land deeds, internet databases, old letters, military records, legislative records, genealogy resources (including ancestry.com), last wills and testaments, interviews of survivors and local elders, etc.

As the students analyze the documents and collaborate, they sense they have come face-to-face with the past on its own terms. Clio the Muse of History has whispered her secrets to them, giving them an abundance of information on the subject of their investigation. Now they are ready to look at their pioneer in context. What was his or her life like?  They want to assimilate the personal data and place it against the broader picture. It means discovering the pioneer’s Sitz im Leben, his political, social, and economic milieu. Once this is done, it is time for synthesis. It is time to write, to tell the tale. It is time for the students to write their pioneer’s story.

The writing in most Madera Method projects is done in the first person. The most popular format is a fictional journal. The students join in a division of labor wherein each young historian assumes the identity of their pioneer and records a portion of his life in a fabricated diary. Each student covers a year or two in the pioneer’s life, making entries that are based on the solid facts of their research. Their work is then published.

The finale in Madera Method projects takes place when a “Young Authors” reception is held. The student work is unveiled to the public, and the writers autograph copies of their book. It has been said that the creation of the Madera Method is cause for celebration. The projects have been labeled “models of excellence,” representing “substantial original research and superb writing by the students and well deserves the recognition they receive.”

Without question the teaching of history at all levels nationwide could benefit from a healthy dose of the “Madera Method.” Why is that?

Todo comienza con un misterio

Todo comienza con un misterio: una pregunta y es: “Me pregunto: …” Esa pregunta puede surgir de la inscripción de un epitafio inusual en una tumba. Puede estar en un baúl de cartas antiguas. Podría estar en una placa histórica al borde de una carretera. Cualquiera que sea el origen del misterio, implicará a un pionero local que se convertirá en objeto de una investigación para intentar resolverlo. Se convierte en un proyecto escolar, un proyecto del Método Madera.

Cuando se elige el tema, se invita a los estudiantes a participar en una búsqueda de documentos relacionados con su pionero. Los jóvenes historiadores se adueñan de una amplia selección de fuentes primarias, como censos, artículos de prensa, títulos de propiedad, bases de datos de Internet, cartas antiguas, registros militares, registros legislativos, recursos genealógicos (incluido ancestry.com), últimas voluntades y testamentos, entrevistas a supervivientes y personas mayores de la localidad, etc.

Mientras analizan los documentos y colaboran, los estudiantes sienten que están enfrentándose con el pasado en sus propios términos. Clío, la Musa de la Historia, les ha revelado sus secretos y les ha proporcionado mucha información sobre el tema de su investigación. Ahora están preparados para ver a su pionero en su contexto. ¿Cómo fue su vida?  Quieren comprender los datos personales y compararlos de manera más amplia. Esto significa descubrir el Sitz im Leben del pionero, su entorno político, social y económico. Y, una vez hecho esto, llega el momento del resumen. Es hora de escribir, de contarlo. Es hora de que los estudiantes escriban la historia de su pionero.

En la mayoría de los proyectos del Método Madera se escribe en primera persona. El modo más popular es el diario ficticio. Los estudiantes se reparten el trabajo de manera que cada joven historiador asume la identidad de su pionero y registra una parte de su vida en un diario inventado. Cada estudiante cubre uno o dos años en la vida del pionero, haciendo entradas que se basan en los hechos sólidos de su investigación. A continuación, publican su trabajo.

Los proyectos del Método Madera terminan con una recepción de “Jóvenes Autores”. Los trabajos de los estudiantes se presentan al público y los escritores autografían copias de su libro. Se ha dicho que la creación del Método Madera es motivo de celebración. Los proyectos han sido etiquetados como “modelos de excelencia”, que representan “una investigación original sustancial y una escritura soberbia por parte de los estudiantes y bien merecen el reconocimiento que reciben.”

Sin duda, la enseñanza de la historia a todos los niveles en todo el país podría beneficiarse de una saludable dosis del “Método Madera.” ¿Por qué?

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Four important reasons immediately come to mind

  • First, the students have the opportunity to actually do history. This in turn makes them more aware of the power of history in their own lives, resulting in a greater consciousness of themselves as historical beings. It is a life changing experience.
  • Second, history if far more than simply the memorization of names, dates, and facts. In the words of one scholar, “History is a lot like life—and we will better come to understand the one to the degree that we come to understand the other.” The serious student of history investigates not merely events, but human thoughts and action. This is the value of the “Madera Method.” It enables the student, once again, to have an exciting personal encounter with real people who faced the same vicissitudes of life we face. It bridges the generation gap and bonds the present to the past, thus insuring the future.
  • Third, the experience of working with primary sources and of having to place the personal narrative within the context of the larger national story is absolutely invaluable. The tough-minded methodology of this process allows each student to develop the important critical-thinking skills of analysis, application, synthesis, and evaluation. When finished the student can stand alongside Irving Stone and say with excitement, “I am a writer!”
  • Fourth, Madera Method projects are excellent examples of local history. In the words of Wallace Stegner, “This is the best kind of history, the history with more of ourselves in it than any other kind.” To Stegner, local history is a healthy correction for the enormous sense of historical loss he believes has accompanied the American experience in the 19th and 20th centuries.

Vienen a la mente de inmediato cuatro razones importantes.

  • En primer lugar, los estudiantes tienen la oportunidad de hacer historia de verdad. Esto, obviamente, les hace más conscientes del poder de la historia en sus propias vidas, lo que se traduce en una mayor conciencia de sí mismos como seres históricos. Es una experiencia que cambia la vida.

  • En segundo lugar, la historia es mucho más que la simple memorización de nombres, fechas y hechos. En palabras de un académico: “La historia se parece mucho a la vida, y comprenderemos mejor una en la medida en que comprendamos la otra.” El estudiante serio de historia investiga no sólo los acontecimientos, sino también los pensamientos y las acciones humanas. Este es el valor del “Método Madera.” Permite al estudiante, una vez más, tener un emocionante encuentro personal con personas reales que se enfrentaron a las mismas vicisitudes de la vida que nosotros. Sirve para conectar el presente con el pasado, asegurando así el futuro.

  • En tercer lugar, la experiencia de trabajar con diversas fuentes primarias y de tener que inscribir el testimonio personal en el contexto más amplio de la historia nacional tiene un valor incalculable. La metodología rigurosa de este proceso permite a cada estudiante desarrollar las importantes habilidades de pensamiento crítico de análisis, aplicación, síntesis y evaluación. Al terminar, el estudiante puede ponerse al lado de Irving Stone y decir emocionado: “¡Soy escritor!”

  • En cuarto y último lugar, los proyectos del Método Madera son excelentes ejemplos de historia local. En palabras de Wallace Stegner, “Esta es la mejor clase de historia, la historia con más de nosotros mismos en ella que cualquier otra clase”. Para Stegner, la historia local es una sana corrección de la enorme sensación de pérdida histórica que, en su opinión, ha acompañado a la experiencia estadounidense en los siglos 19 y 20.

As Stanley Pergellis, once the director of Chicago’s Newberry Library, said, “True patriotism springs from the soil and the streets where a man lives, from the rocks and rills he has known; if that local affection is wanting, the larger national affection in any sense that is real and lasting must be wanting too.

Como dijo Stanley Pergellis, director de la Biblioteca Newberry de Chicago: “El verdadero patriotismo surge del suelo y de las calles donde vive un hombre, de las rocas y los arroyos que ha conocido; si falta ese afecto local, debe faltar también el afecto nacional más amplio en cualquier sentido que sea real y duradero.”

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